lector las tesis furia del libro 2019

 

 El colectivo artístico feminista participó en un conversatorio junto a la colectiva de Pizarra Chueca para hablar sobre la violencia de parte de agentes del Estado en estos dos meses de manifestaciones.

 

Apenas unos días después del estallido social, manifestantes reportaron denuncias contra militares y Carabineros por violencia política sexual. Según el último informe del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), se han hecho 207 denuncias por dicho tipo de vulneración la cual se ejerce, principalmente, contra mujeres y minorías sexuales. 

Sobre ese tema conversaron el colectivo artístico feminista Lastesis y la colectiva de profesores de la diversidad y disidencia sexual Pizarra Chueca en el marco de La Furia del Libro. Matías Suárez, integrante de Pizarra Chueca, dijo que «el origen de esta violencia política sexual parte del afán del mundo heteropatriarcal de dominar a los cuerpos que pueden ser oprimidos por ellos», puntualizando que el objetivo es doblegarlos de manera física o bien psicológica. 

En el contexto de las detenciones ocurridas a partir del 18 de octubre, los testimonios apuntan a desnudamientos forzados, posiciones forzadas, tocaciones, violación, amenaza verbal de violación, introducción de objetos en zonas genitales y otras agresiones sexuales. 

Desde Lastesis aseguraron que si bien se trata de una práctica que se ha visibilizado en los dos últimos meses de movilizaciones, en realidad es un hecho constante. «Lo que es complejo de este proceso de levantamiento popular en vinculación con la violencia política sexual es que coarta nuestro derecho a protestar, como mujeres y disidencias sabiendo que estamos más expuestos», indicó Sibila Sotomayor, cuestionando cómo la sociedad chilena va a convivir con instituciones como Carabineros.

Mauricio Díaz, profesor de lenguaje y activista en Pizarra Chueca, hizo ver que «para quienes no cabemos dentro de esa idea de nación y de Estado, por ejemplo, disidencias sexuales, mujeres, pueblos indígenas y oprimides en general, la violencia por parte del Estado es mucho más potente y se recrudece mucho más hacia nuestros cuerpos».

 

Violencia y movilización

 

La performance Un violador en tu camino marcó un hito en la movilización y el feminismo, siendo replicada por mujeres mapuches, árabes, mujeres mayores y en distintos puntos del mundo. El impacto que causó fue tal que hasta el propio gobierno consideró positiva dicha manifestación y señaló que esa era la forma. 

Al respecto, Lea Cáceres dijo: «Me parece muy extraño que se les ocurra a ellos decir cuáles son las formas de protestas, o sea, quieren regular todo. Hasta la forma de protesta. La violencia que hemos recibido durante nuestra existencia en este país merece una contestación de igual de violenta de cómo ellos han sido con nosotros». 

En esa misma línea, Sotomayor agregó que habría que replantearse qué se entiende por violencia. «Nosotras no consideramos que lo que hacemos sea pacífico. De hecho, consideramos que lo que hacemos es violento, porque lo que decimos es muy violento», indicó. «Estamos invitando al mundo a decirles violadores a los pacos, entonces si eso a ellos les parece pacífico, vale», añadió Daffne Valdés.

La cuarta integrante de Lastesis, Paula Cometa, señaló que las autoridades están sumidos en «paralelismo terrible», dado que toda manifestación intentan volcarla a su favor: «Ahí hay un tema medio ontológico en esta gente, que todo lo dan vuelta, todo lo manipulan. Es grosera la forma en cómo nos ven a quienes estamos en la calle».

¿Aún no tiene una cuenta? ¡Regístrese ahora!

Ingresar a su cuenta