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El periodista e investigador Juan Guillermo Prado recoge interesantes datos, algunos de ellos poco conocidos, acerca de la enseñanza en el país, desde el siglo XVI hasta la promulgación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria de 1920. «Hay mucho de la educación en Chile que es absolutamente desconocido», señala el autor.

La historia de la educación en Chile ha estado marcada por los grandes cambios vividos durante el siglo XX, pero mucho antes de ese periodo, previo incluso a que nuestro país se convirtiera en una república, maestros y estudiantes, muchos de ellos pioneros, dieron los primeros pasos en la enseñanza formal dentro de nuestro territorio.

Como por ejemplo Rodrigo González Marmolejo, quien fuera el maestro de Inés de Suárez y probablemente unos de los primeros docentes en ejercer en Chile. O las «tres Isabelas», quienes fundaron en Osorno la primera escuela para niñas, españolas e indígenas, en los remotos tiempos de la Colonia.

Fue también durante este periodo que se crearon las dos primeras universidades en territorio nacional, ambas dependientes de órdenes religiosas llegadas para evangelizar y más de un siglo antes del nacimiento de la Real Universidad de San Felipe. Y fue asimismo en esa época que doña María Dolores Egaña se convirtió en la primera mujer en estudiar en una universidad en Chile.

Estos y otras relatos, que abarcan desde la Colonia hasta 1920, son los que recoge el periodista e historiador Juan Guillermo Prado en «Cosas de la educación: anecdotario de la enseñanza en Chile desde la Colonia a 1920», un ameno registro de sucesos que el autor reúne con la pasión de un coleccionista, recopilando sucesos, personajes y datos acerca del desarrollo de la enseñanza, la docencia y la escolaridad en nuestro país. El libro se suma a la colección Expedientes de editorial Narrativa Punto Aparte.

Sin ánimo de construir una historia total de la educación en Chile, sino más bien echar luz y traer a la memoria algunos acontecimientos pioneros y otros injustamente olvidados, Juan Guillermo Prado nos propone un viaje emocionante por las aulas, que incluyen desde las descripciones de las antiguas asignaturas hasta un repaso a los tiempos de estudio y de asueto y hasta de los castigos, hoy dejados de lado en nuestro sistema educacional.

También hay espacio para los aportes a la educación realizados por las congregaciones religiosas y las colectividades extranjeras, las primeras instituciones formadoras de docentes y las mujeres pioneras que abrieron el camino para la profesionalización, como Eloísa Díaz y Ernestina Pérez, las primeras tituladas de Medicina en Chile, y Matilde Throup, primera abogada chilena.

El registro se extiende hasta 1920, fecha en que se dicta la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria, instrumento legal que serviría de soporte para sucesivas reformas y procesos que se desencadenaron durante el siglo XX. «El 2020 se cumple un siglo de la promulgación de esta ley, norma fundamental para el desarrollo del país y que demoró 15 años en tramitarse», explica Prado.

El formato del libro, un anecdotario que reúne información extraída de diversas fuentes, archivos, publicaciones y legislación, le fue inspirado por un texto clásico de la historia de Chile: «Cosas de la Colonia», del historiador José Toribio Medina. Usando el mismo formato, Juan Guillermo Prado publicó, el año pasado, Cosas de la política, un completo anecdotario de la vida parlamentaria, legislativa y política en Chile, el que antecede a su actual Cosas de la educación. «Como lo que relato son anécdotas relacionadas con educación, está dirigido a todo público. En ellas aparecen hechos desconocidos de la educación en el país, que han sido omitidos por los historiadores clásicos», explica el autor.

«La principal conclusión es que hay mucho de la educación en Chile que es absolutamente desconocido. Por ejemplo, tradicionalmente se nos enseña en el colegio que la primera universidad que existió en el país fue la Universidad de San Felipe; sin embargo, se omite que antes hubo tres universidades de carácter pontificio, dos en Santiago y una en Concepción. Hay numerosos personajes que contribuyeron al desarrollo de la educación: Andrés Bello, fundador de la Universidad de Chile; Domingo Faustino Sarmiento, con la creación de las escuelas normales; Miguel Luis Amunátegui, autor del decreto que permitió que las mujeres ingresaran a la universidad, aunque en 1810 hubo una alumna en la Universidad de San Felipe; José Manuel Balmaceda, por la creación de escuelas, Gabriela Mistral, profesora y directora de liceos; y Claudio Matte, autor del silabario Ojo», señala Prado.

Juan Guillermo Prado Ocaranza (1952) es periodista y escritor. Es autor de diversos libros y folletos relativos a temas históricos, folclóricos, ufológicos y religiosos. El último de ellos se denominó Neruda, el Winnipeg y el exilio español. Participa frecuentemente en congresos y jornadas en Chile y el extranjero. Es director de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, vicepresidente del Instituto de Conmemoración Histórica y miembro de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, organismo especializado de la OEA. Se desempeña en la Biblioteca del Congreso Nacional. Ha sido profesor universitario en diversas cátedras de la carrera de periodismo. Ha participado como panelista en distintos programas de televisión y radio y ha sido redactor y columnista en numerosas publicaciones periódicas, nacionales y extranjeras.


Ficha Técnica

Título: “Cosas de la educación: anecdotario de la enseñanza en Chile desde la Colonia a 1920”
Autor: Juan Guillermo Prado
Género: No ficción
Editorial: Narrativa Punto Aparte / Colección Expedientes
Imagen de portada: Sala de clases, José Muga (1960), papel positivo monocromo. Colección Museo Histórico Nacional
Edición: Marcela Küpfer C.

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